No basta con confiar: los acuerdos deben estar por escrito. Un contrato bien hecho te protege ante retrasos, incumplimientos y malentendidos.
Ten al menos tres documentos básicos: contrato de prestación de servicios, acuerdo de confidencialidad (NDA) y términos y condiciones para tu web o tienda.
Consejo MWE: Asesórate con un despacho o consultora legal que entienda el lenguaje emprendedor.


